Pero... ¿cómo surgió el tapeo? pues hace 150 años, las tapas de aquella época poco o nada tenían que ver con lo que hoy conocemos.En aquel entonces, no eran más que unas pequeñas rodajas de embutido cuya función principal era la de "tapar" la copa de vino o cerveza para evitar que cayeran moscas o cualquier otro insecto. Aunque la realidad era que servía para "tapar" el agujero del estómago que dejaba la cervecita antes de la comida.
¿Quién no ha ido nunca de tapas? y es que ir de tapas es un verdadero acto social, es sinónimo de tener que compartir un espacio abierto con otras personas a las que quizás no conocemos... aunque al final nos animamos y terminamos conociendo medio bar.
La gente joven ve en esta práctica una manera de poder salir con los amigos a cenar o almorzar sin necesidad de tener que gastar mucho.
El mejor acompañante sin duda de esas pequeñas porciones de comida es una cañita, un buen vino o una manzanilla.
Y como no se puede hablar sin probar, hoy me he ido de "tapeo" y sin duda creo que es la mejor invención que hemos tenido.
¡Olé el arte del tapeo!
Fotografías: Paula Nvé Barrones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario