miércoles, 28 de agosto de 2013

El arte del "tapeo"

Desde su nacimiento, a mediado del siglo XIX en Andalucía, el "tapeo" no sólo se ha convertido en todo un arte sino que se ha extendido por toda la península y se ha convertido en una de nuestras costumbres gastronómicas.


Pero... ¿cómo surgió el tapeo? pues hace 150 años, las tapas de aquella época poco o nada tenían que ver con lo que hoy conocemos.En aquel entonces, no eran más que unas pequeñas rodajas de embutido cuya función principal era la de "tapar" la copa de vino o cerveza para evitar que cayeran moscas o cualquier otro insecto. Aunque la realidad era que servía para "tapar" el agujero del estómago que dejaba la cervecita antes de la comida.

Es habitual que salgamos a comer o a cenar a base de "tapeo", dado que las tapas han ido evolucionando con el paso del tiempo, ya podemos elegir entre varias tapas en los bares. El ir de tapas ya no tiene un significado de aperitivo de la comida, sino que ha pasado a  convertirse en un buen sustituto.

¿Quién no ha ido nunca de tapas? y es que ir de tapas es un verdadero acto social, es sinónimo de tener que compartir un espacio abierto con otras personas a las que quizás no conocemos... aunque al final nos animamos y terminamos conociendo medio bar.

Además el "tapeo" es mucho más barato que ir a un restaurante y pedir un plato, dado que las tapas suelen ser sencillas y pequeñas por lo que el coste no suele ir más allá de los 2 euros ( os hablo de Málaga)
La gente joven ve en esta práctica una manera de poder salir con los amigos a cenar o almorzar sin necesidad de tener que gastar mucho.

El mejor acompañante sin duda de esas pequeñas porciones de comida es una cañita, un buen vino o una manzanilla.

Y como no se puede hablar sin probar, hoy me he ido de "tapeo" y sin duda creo que es la mejor invención que hemos tenido.

¡Olé el arte del tapeo!

Fotografías: Paula Nvé Barrones.









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